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Este año no se completará el programa.

Es por los días perdidos con la gripe A, tanto en vacaciones extra como en alto ausentismo. Los maestros priorizan temas.

Las consecuencias de la pérdida de días de clase por la gripe que nos acosa este invierno ya se sienten en la escuela. Mientras el Gobierno insiste en no extender el ciclo lectivo ni recuperar el tiempo que la pandemia quitó, los docentes creen que no llegarán a brindarles a sus alumnos los contenidos completos a fin de año.
Del programa oficial se están recortando o "seleccionando" temas. Las
cosas "superfluas" no se enseñarán. Un ejemplo: el ciclo del agua podrá evitarse esta vez en quinto grado, después de haberlo aprendido y reiterado cada año desde el primero.
Los números
decimales también deberán esperar: quedaron a la cola de las fracciones o de la resolución de problemas. Una maestra de cuarto grado reconoció que desarrollará sólo un tema de Ciencias Sociales el último semestre. "No hay tiempo para ver todo y, menos aún, para hacerlo bien".
La opinión de docentes y directivos de colegios públicos y privados de la ciudad de Córdoba es unánime: el tiempo no alcanza. "No hacemos recortes, sólo seleccionamos los temas básicos", explicó la directora de una escuela del sur.
La readecuación
de la currícula es una respuesta a las pocas horas en el aula. De manera oficial se han perdido siete días hábiles por la extensión de las vacaciones de julio y uno por el paro docente del primer día de clase (así se cumplirían 175 días). Pero a esto habrá que sumarle las huelgas docentes ya anunciadas.
El número se multiplica si se considera que el ausentismo de alumnos y
docentes –algunos por la gripe– superaba el 50 por ciento las dos semanas previas al receso de julio. En ese tiempo, las escuelas no avanzaron.
"Con menos de la mitad de los chicos, no se hacía casi nada", reconoció la maestra de un colegio privado de la capital.
Otra directora reconoció que incluso en tiempos normales es imposible completar el programa original. "Depende del docente y del grado", indicó.
Con la crisis sanitaria, la situación se agravó. "Hay una pérdida enorme en la transmisión de los conocimientos", dijo.
Menos contenidos. Una recorrida de este diario por 10 instituciones (la mayoría pidió mantener el anonimato) reveló que habrá aprendizajes que tendrán que esperar. Se comprobó también que, en algunas, la currícula nunca se cumple haya o no un virus para culpar.
En ocasiones, el programa oficial desaparece; deja de ser un referente. La guía de trabajo suelen ser manuales de texto elaborados en Buenos Aires, lejos de los intereses de Córdoba.
"La propuesta curricular es amplia, imposible de dar en tiempos normales. Hay que tomar el contenido básico y luego ampliar. En realidad, no estoy seguro de que en las privadas sea distinto", confesó el director de una reconocida escuela pública.
La directora de un colegio confesional respondió: "En general se llega; el tema es cómo".
A los días perdidos por gripe siempre hay que sumar una larga lista de problemas: colapso de baños, cortes de luz o ausentismo docente y lentitud en la cobertura de vacantes docentes.
Es difícil de estimar, pero un gran porcentaje de los contenidos previstos para este semestre quedarán para el año próximo. Si se concluyen, será a las apuradas y con temas para ver en casa o con la maestra particular.
La secretaria de Educación, Delia Provinciali, no coincidió con este diagnóstico. Dijo que si no se pierden más días se llegará con los contenidos previstos.
"El ajuste de las planificaciones es una tarea que siempre realizan los docentes. Hay que priorizar lo central", dijo.
Dos realidades. Desde el rincón de la ciudad donde se mire, hay preocupación. Los colegios privados se apuran para llegar a término con todo lo que marca la pauta institucional, mientras que autoridades de escuelas vulnerables descartan cumplir con todo.
Gladys Maracci, directora y docente del centro de apoyo escolar La Escuelita de Gladys, trabaja con alumnos de colegios privados y aspirantes a ingresar al Manuel Belgrano o al Monserrat.
"En el reinicio de clases, los chicos llevaron mucha tarea a casa y tuvieron pruebas casi todos los días. Un chico que se tomó un mes de receso pierde el ritmo de estudio", explica.
Maracci cree que la mayoría de los privados intentan completar la currícula porque los padres "comparan con otras escuelas y se quejan". Los inspectores de los establecimientos privados están sugiriendo que "se racionalicen" las salidas educativas y campamentos.
"No estoy de acuerdo con cancelar las visitas porque los chicos se entusiasman y aprenden. Si quieren recuperar, se pueden suspender los actos escolares que demandan 15 días de ensayos o el Día del Alumno limitarlo a una hora de festejo", remarcó otra directora.
El titular de la Dirección de Institutos Privados de Enseñanza (Dipe), Hugo Zanet, explicó que no hay ninguna resolución que obligue a suspender actividades. "Lo que se sugiere es que se dicten los contenidos curriculares relevantes".
En contraturno
Las directoras de una escuela darán clases extra
Los docentes de la escuela provincial Litvak de Argüello están reorganizando los contenidos hasta fin de año. La idea es garantizar el egreso con los aprendizajes necesarios. La mayor preocupación son los chicos que concluyen sexto grado.
Los directivos analizan reforzar las clases a contraturno. Serán las propias directoras las encargadas de dictar una hora extra, en coordinación con las maestras. "Tenemos una gran responsabilidad de no mandar chicos al precipicio, queremos que ingresen al secundario y permanezcan", enfatiza Silvia Palacios, la directora.
La escuela condensará los actos escolares y, en un turno, reducirá de tres a dos la cantidad de recreos.

Fuente: La Voz del Interior.


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