"Hoy la sociedad es mucho más abierta que hace 20 años atrás"

Este año se cumplen 50 años desde la creación del instituto de Educación Especial APADIM, el primer servicio educativo formal brindado por la institución que había sido fundada tres años antes.  Con el cincuentenario de la escuela este 2019 concluimos lo que en la institución vemos como "el período de los 50 años", que comenzó en el 2016 con los festejos del 50 aniversario de la creación de APADIM Córdoba. Este período nos dio la oportunidad, no sólo de festejar sino sobre todo, de renovar una organización social proyectada hacia los próximos años.

En ese marco, y en particular sobre el sentido que ha tenido la "escuela de APADIM" conversamos con Juan Carlos Figueroa, Presidente de la Asociación. En este repaso nos compartió una mirada que conjuga la de padre y la de un integrante histórico en la vida de la institución.
Juan Carlos Figuera durante el discurso que como presidente de la asociación brindó durante los 50 años de la institución. Sept. 2016
- Cuando recorremos los viejos papeles, las actas y particularmente las fotos de distintas épocas, vemos diversos edificios y lugares donde funcionó la institución ¿Qué nos puede compartir de esa historia?
- Cuando nos incorporamos más a participar en la vida institucional, la escuela desarrollaba sus actividades en la Av. General Paz, entre La Rioja y Santa Rosa.  Allí funcionaba la escuela.  A lo largo de todos estos años la institución ha estado en varios lugares, hemos tenido distintas sedes en las que fuimos desarrollando los distintos servicios y proyectos. En distintos momentos incluso teníamos diferentes servicios funcionando en diversos lugares.  El lugar inicial, donde comenzó la institución fue en calle Derqui 34, en barrio Nueva Córdoba, en una casona de las que en esa época todavía había en este barrio.  Anteriormente las reuniones de la organización se realizaba en las casas de las familias integrantes, o lugares prestados. Pero la casa de calle Derqui fue la primera propiedad de la asociación. Esa casa luego se vendió y ya no existe más, ahora hay un edificio en ese lugar.
Luego por un tiempo también había algunas actividades para jóvenes que se desarrollaban en calle Trejo al 600, allí se alquilaba. Y eso era un poco en simultaneo a lo de Derqui.
Juan Carlos Figueroa, durante una firma de Convenios con la UNC. Dic. 2018
Después, yo ya estaba participando más activamente, tuvimos la oportunidad de comprar el inmueble en calle 25 de mayo 541, donde antes había funcionado dependencias de salud del estado.  Allí trabajamos durante muchos años, y luego con el tiempo ese inmueble pasó a lo que ahora es la Fundación APADIM.  Mientras estábamos allí, a principios de los años 90, se adquirió el inmueble actual de la institución en Vélez Sarsfield 5000. En aquellos años el predio le llamábamos la quinta porque en efecto eso era.  El entorno era mucho más despoblado que ahora, y se hacían actividades más al aire libre mientras el resto del trabajo se hacía en el centro.  En esos tiempos fuimos haciendo de a poco la mudanza de los servicios, y allí fue importante conseguir el apoyo del Ministerio de Acción Social de la Nación para la construcción del actual edificio de la Escuela.
Frente del inmueble de Derqui 34. Escaneo de diario, año 1972
- Como padre: ¿Qué significó la escuela en la vida de su familia?
- La escuela APADIM ha sido muy importante para la vida de mi hijo Lucas y para nuestra familia. En esta escuela se formó y nos formamos como padres.  En épocas en las que todo era más difícil para las personas con discapacidad intelectual, porque la sociedad era mucho más cerrada y no había oportunidades de inclusión.  Inclusión en el trabajo, inclusión en las escuelas, donde prácticamente y salvo casos excepcionales, los chicos tenían las puertas cerradas.  Era muy difícil en esos años y todavía hoy es difícil para muchas chicos y sus familias. Pero también se vienen dando mejoras.

En todos estos años la sociedad ha cambiado y viene cambiando, para bien, porque hay más puertas abiertas, hay más conocimiento, respeto, y aunque sigue habiendo cosas que mejorar como sociedad, creo que estamos en un momento mucho mejor de lo que era hace veinte o treinta años atrás.  Y creo que para eso ha sido fundamental el trabajo de las organizaciones, como la nuestra.

- Eso nos lleva de nuevo al rol como integrante de la asociación, como presidente y miembro durante diversos momentos de las comisiones directivas, cómo han sido esos roles 

- Como presidente en los últimos tiempos, pero como integrante de distintas Comisiones Directivas debo decir que a nosotros nos tocó el rol duro de sortear etapas de crisis económicas que realmente fueron muchas y complejas.  Atravesamos y superamos momentos muy graves de la historia de nuestro país. Para eso fue siempre necesario tener claros nuestros objetivos y principios como institución y apostar siempre al crecimiento con responsabilidad y solidaridad.  Siempre contamos con apoyos de todo el equipo de trabajo de la institución y también de muchos sectores de la sociedad.   También esta es una oportunidad para agradecer a la sociedad de Córdoba que nos acompañó siempre.

En todos estos años la sociedad ha cambiado y viene cambiando, para bien, porque hay más puertas abiertas, hay más conocimiento, respeto, y aunque sigue habiendo cosas que mejorar como sociedad, creo que estamos en un momento mucho mejor de lo que era hace veinte o treinta años atrás.

Creo que fundamentalmente en estas celebraciones debemos reconocer a las personas que cuando no había nada se pusieron objetivos que aún hoy son ambiciosos, imaginemos 50 años atrás.  Era todo a pulmón.  Más allá de las formas en que se decían las cosas, las denominaciones, las consignas y lo que se pensaba, en aquellas épocas se pensaba en una institución grande, que brindara servicios a personas de diversas edades, cuando no existía un sistema prestacional de la seguridad social que lo hiciera sustentable. Se pensaba en la inclusión a la sociedad, con las formas de la época, y se trabajaba mucho para que las familias no estuvieran solas y desconectadas.

Y además en la institución siempre tuvimos la suerte de contar con equipos de profesionales, docentes, y demás trabajadores con mucha calidad y que siempre brindaron todo por la institución.  Con todo esto siempre pudimos sortear momentos difíciles y crecer, como seguimos haciéndolo en la actualidad, con proyectos que tenemos pendientes y que seguimos concretando, con voluntad y responsabilidad.


Creo que fundamentalmente en estas celebraciones debemos reconocer a las personas que cuando no había nada se pusieron objetivos que aún hoy son ambiciosos, imaginemos 50 años atrás.


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