¡Nuevo!Tiempos de redes solidariasMirá el video.

Nuestras infancias hablan sobre las violencias de género en la región [Diagnóstico participativo]

A fines del año pasado se presentó el informe final del "Reporte Diagnóstico Participativo sobre Violencia de Género desde la voz y experiencia de las niñas, niños, adolescentes y jóvenes incluyendo los de la diversidad sexual."  ¿De qué se trató esta investigación en la que participamos junto a organizaciones de diez países latinoamericanos? Aquí lo contamos y presentamos los resultados.

Imagen: un grupo de niñas sonríe a la cámara. Fuente: Internet. Rafael Socarras - Pixabay 

¿Cómo los niños, las niñas y las juventudes en nuestros países perciben los géneros? ¿Cómo valoran el ser varón, mujer, niña, niño, gay, trans, etc.? ¿Qué registros tienen sobre experiencias de violaciones de derechos con base en el género? ¿Qué lugares, espacios y estrategias de protección reconocen? Estas fueron algunas de las preguntas que guiaron la investigación realizada en ciudades y comunidades rurales de México, Guatemala, El Salvador, Nicaragua, Brasil, Colombia, Perú, Chile, Bolivia y Argentina.  Impulsada desde la Oficina Regional Latinoamericana (ORLA) de tdh Alemania y la Plataforma de Organizaciones Copartes de tdh, contó también con el apoyo en la coordinación de Érika Castillo, investigadora nicaragüense, quien estuvo a cargo de la recopilación, sistematización de la información y redacción de este informe.

En total participaron 382 niños, niñas y adolescentes, la mayoría de ellxs dentro de la edad de 8 a 12 años (150 personas) y de 13 a 17 años (154 adolescentes).  Además unas 75 jóvenes de más de 18 años y tres niñxs menores de 7 años.  Del total, las niñas, niños y jóvenes con discapacidad representaron un 4,7 % de la muestra.  Y entre los entrevistados un 26,7% se identificaron como parte de comunidades indígenas o afrodescendiente; y un 18,8% como parte de la diversidad sexual hetero-normativa.

El informe que podés descargar desde aquí comienza introduciendo al marco institucional desde donde se impulsó este trabajo y brindando el encuadre conceptual de referencia desde donde se fundamentó teóricamente la investigación, así como la metodología y los instrumentos utilizados.  Desde ese marco se entiende la violencia de género como una "violación de derechos humanos basada en las asimetrías de las relaciones de poder entre hombres y mujeres, donde los primeros y todo lo que representa a lo masculino, es considerado, promovido y usado como medio para subordinar, marginalizar y desvalorizar a las mujeres y a todo aquello asociado a lo femenino.  Todo esto sustentado por el sistema patriarcal que permea todas las sociedades desde lo simbólico hasta lo práctico". 

¿Cómo los niños, las niñas y las juventudes en nuestros países perciben los géneros? ¿Qué registros tienen sobre experiencias de violaciones de derechos con base en el género? 
Imagen: sobre un fondo blanco, manos abiertas de distintos colores y formas, sugiriendo idea de diversidad.

En otras notas en esta página ya hemos comentado sobre las particularidades y significaciones de esta articulación regional con organizaciones que, desde distintos contextos y con diversos enfoques y problemáticas (violencias, medio ambiente, género, diversidad cultural, etc.), compartimos experiencias de cooperación internacional con la ONG alemana terre des hommes; y desarrollamos una experiencia de plataforma de organizaciones que nos conecta y posibilita la proyección de nuestros objetivos, compartir iniciativas regionales, campañas, etc.  Pero sobre todo nos permite co-decidir con tdh y los y las jóvenes vinculados a nuestras organizaciones, las líneas estratégicas de acción de los programas internacionales que esta ONG despliega en todo el mundo. 
También hemos comentado que en ese marco desde la última conferencia de delegados y para el período 2018/2023 acordamos que uno de los objetivos de nuestro trabajo conjunto sea "la lucha contra las violaciones de derechos basadas en género".


Luego de una serie de capacitaciones necesarias para discutir y acordar una serie de principios, visiones, conceptos y visiones comunes, este diagnóstico participativo regional fue el primer paso en un esfuerzo desde nuestra región para trabajar de forma colectiva en este objetivo.  A partir de este trabajo se están realizando materiales, guías de trabajo, informes de lectura amigable, etc. para continuar con las acciones en cada uno de los países.

Algunos resultados y conclusiones

El informe presenta tres observaciones principales que va desarrollando en observaciones parciales. En primer lugar destaca que desde las respuestas de los niños, niñas y adolescentes consultados, «las identidades femeninas y masculinas siguen siendo construidas dicotómicas y sobre la base de la opresión de lo femenino por parte de lo masculino». Y allí observa que «la identidad y el ser mujer está estrechamente vinculado a las tareas estereotípicas del “deber ser” impuesto desde el patriarcado que incluye el cuidado a terceros, la maternidad, la protección y el trabajo duro para la prole, la pareja, la responsabilidad, la belleza física y a la vez, la indefensión aprendida», mientras que las «identidades masculinas las definen desde la comodidad, la libertad, los privilegios y el rol de proveedor» También que «a partir de la Adolescencia en el caso de los hombres, y a partir de la niñez en el caso de las mujeres, se evidenció en sus discursos el tomar conciencia del costo que implica para la integridad sexual y la propia vida, ser mujer (...)  Las niñas y adolescentes mujeres en sus discursos aluden a los feminicidios, los hombres en cambio comienzan a referirse a la violencia sexual hacia las mujeres y feminicidios hasta la adolescencia.»
También, destaca el informe que «la idea de que hombres y mujeres tienen iguales derechos (presente en las respuestas de lxs niñxs y jóvenes) comienza a aparecer como una oportunidad para dar contenido desde la cotidianidad a esa idea»  Cerrando este eje, el informe destaca que se observó que «las personas de la disidencia sexual heteronormativa tienen más información teórica y política alrededor de la construcción y definición del “ser hombre” y “ser mujer” y se posicionan de manera cuestionadora ante ese sistema de clasificación que entienden claramente ubica a las mujeres y lo femenino en condiciones de desventaja y sumisión frente a los hombres y lo masculino».  Esto «sugiere que la educación política cuestionadora (...) es un proceso que genera resultados (...) y podría suponer facilidades para que las personas que no se identifican con las clasificaciones binarias “hombre-mujer” puedan explorar y vivir su ser de manera más fluida y positiva.»

El segundo eje de observaciones profundiza sobre la idea: «en la infancia comienza a educarse y manifestarse la violencia de género desde la familia hasta las relaciones entre pares niños-niñas» Allí identifica una serie de mensajes constantes a las niñas que funcionan como mandato: «un estándar de belleza no alcanzable» y de desvalorización «por aquellas cualidades que son necesarias para la realización personal y el éxito».  Aquí el informe valora que los y las entrevistadas reconozcan «las diversas “causas” por las que las niñas y las adolescentes son sujeto de burlas y discriminación», lo que puede constituir «insumos necesarios para generar espacios de reflexión sobre lo que implica para la integridad de una mujer desvalorizar y ridiculizar sus capacidades, su ser y las características propias de la diversidad.»
Los niños también reciben mensajes permanentes: «que rechacen, se distancien y desvaloricen lo femenino, sobrevalorando lo masculino por sobre lo femenino evitando cualquier actitud de empatía hacia las mujeres y lo femenino»
Quizás el hallazgo más preocupante, importante, y quizás esperable sea que alrededor del 90 % de las personas consultadas (con una leve variación entre varones y mujeres) afirmaron haber sufrido algún tipo de violencia.  De hecho en muchas situaciones en los distintos países, esta indagación que motivó ciertos abordajes posteriores de contención con algunas de las personas que participaron. 
En general, también identificaron a la organización donde participan y a sus familias como los principales lugares seguros y donde pueden contar con contención, protección y escucha.

Imagen: Sobre una remera color rojo tendida en una mesa, la leyenda en letras negras: "la Violencia contra las mujeres no nos hace hombres ni campeones". Fuente: www.apadim.org.ar - Asamblea de las 3 voces 2019.

El tercer eje de observaciones hace referencia a la violencia que sufren las personas de la disidencia sexual heteronormativa: «no tiene límites y la viven en todos los espacios donde se mueven incluso dentro de la misma comunidad de la diversidad sexual»
Esta experiencia constante de la violencia registrada por las personas jóvenes pertenecientes a este colectivo va desde la «invisibilidad» a «la violencia física, verbal, sexual, laboral e institucional»; y quienes más expuestas están son las personas trans, entre quienes además «se observó mayor tendencia a realizar trabajo sexual»  Finalmente, todas las personas entrevistadas están conscientes de «la violencia de la que son víctimas las personas de la diversidad sexual»

Finalmente, en base a estas y otras observaciones y conclusiones, el informe ofrece una serie de recomendaciones que ponen el acento en promover con la infancia la educación en la igualdad, el respeto; la valoración a la diversidad, la empatía y valoración hacia las niñas y lo femenino, deconstruyendo también los mandatos asociados a lo femenino y masculino. 
Otra sugerencia es que que las copartes incorporen transversalmente a sus estrategias el abordaje de «las relaciones de poder abusivas a nivel real y simbólico donde los hombres o lo masculino someten, denigran, ridiculizan, invisibilizan, violentan a las mujeres o lo femenino.»
Que los equipos cuenten con una preparación a nivel político, conceptual y de derechos de las personas de la diversidad sexual; así como de «atención de las personas que han vivido violencia» y que se produzcan herramientas metodológicas de trabajo a partir de las buenas prácticas.
La sugerencia de una capacitación adecuada alcanza también a las personas señaladas con funciones protectoras de la infancia: en las familias, la comunidad, las escuelas.  Y finalmente también recomienda tener claridad sobre las rutas institucionales de protección hacia las niñas, niños y adolescentes, y fundamentalmente fortalecer, empoderar las propias herramientas de auto-protección de las personas.

Imagen: sobre un fondo blanco, lápices de diversos colores, representando la idea de diversidad.

En APADIM

En esta investigación participaron equipos de 29 organizaciones de la región, que forman parte de la Plataforma Latinoamericana de Copartes de tdh. También de nuestra institución trabajó un equipo conformado por profesionales de la Escuela Especial, la Escuela de Formación Integra y el Centro de Orientación Laboral. Y se trabajó con unos 30 niños/as y jóvenes participantes de esas áreas de APADIM.  Esta participación permitió incluir también las miradas y realidades de niños/as y adolescentes con discapacidad intelectual, en el marco de una población consultada con una marcada diversidad social y cultural (rural, urbana, afro, indígena, etc.)  

A fines de octubre, como integrante de ese equipo (y en representación de APADIM y Cecopal), la Lic. Graciela Bordagaray participó, junto a una delegación de 14 personas de la región, de un congreso internacional sobre niñez y violencia, organizado por la organización Juconi, en la ciudad de Puebla, México; y de un taller de capacitación específico para esa delegación, también brindado por esa ONG mexicana.


Este trabajo diagnóstico, que muestra un panorama regional sobre las violencias que afectan a la niñez y juventud, las discriminaciones por género, etc., resulta muy importante para avanzar en la región, en las líneas de trabajo del objetivo estratégico "luchando contra las violaciones de derechos de la niñez, basadas en género", que las organizaciones copartes de todo el mundo han decidido con tdh, implementar con mayor énfasis hasta el 2023 (según acuerdo logrado en la conferencia de delegados de 2018)



Tenemos mucho por hacer. Apoyanos para seguir construyendo una sociedad más inclusiva.  Aquí te contamos cómo.

No hay comentarios.:

Buscar noticias anteriores